29/06/2017

Colectivo la Pitanga, presente !

El gran desafío del Colectivo la Pitanga, vecinas y vecinos por una vida libre de violencias, es fortalecer los vínculos barriales (tejido social, lazos sociales) para lograr construir relaciones de equidad , mano a mano con mujeres y varones de nuestro territorio. La equidad, entendida como el goce de los mismos derechos y las mismas oportunidades para todas las personas, sea lo que sea su sexo biológico. Buscamos construir igualdad entre las personas, lo que significa entender las diferencias de cada una, aceptarlas, desnaturalizar las diferencias que se atribuyen a las mujeres y a los varones por su sexo biológico y que no se conviertan en elementos de desigualdad.

Actuamos en el territorio y “con” el territorio.
Pensamos que crear, cuidar y alimentar el tejido social aporta a una mejor convivencia entre vecinas y vecinos, mejora la calidad de vida, la inclusión social y la seguridad, es “generadora de unidad”, pero no es para nosotras una finalidad en sí misma.
Es una ESTRATEGIA consciente y buscada para construir juntas mecanismos de respuestas y propuestas a las problemáticas que encontramos. Una de ellas es la violencia contra la Mujer, la violencia que las mujeres bajo diversas formas viven por el solo hecho de SER MUJER. Esa violencia que nombramos cada vez más  “Violencia de genero”, pero por la cual preferimos la palabra "violencia hacia la mujer" para darle toda la visibilidad que se merece.

A la palabra “ Vecina- Vecino”, asociamos las palabras: compañía, familiar cercano, afecto, amig@, hospitalidad, desacuerdos, chismosa, comunicación, problemas, apoyo, barrio, buena o mala gente, cámara de vigilancia, compartir, bruja, convivencia, respeto, chusma, solidaridad, enredadora, variedad de ideas, el o la sabe todo.
( Lluvia de ideas en talleres realizados con vecinas y vecinos).

Nuestro Colectivo parte del postulado de que LOS ESPECIALISTAS del territorio son sus habitantes, mujeres y varones, y con ellos, las técnicas que comparten su cotidianidad, desde la pertenencia y el cariño por su barrio. Son ellos quienes conocen los secretos, historias, trayectorias, fracasos y características del barrio y de los sub-barrios. Que conocen sus necesidades. Consideramos que su voz debe ser el cimiento de las políticas sociales implementadas en sus territorios. De eso se trata cuando hablamos de construir y ejercer ciudadanía.

En tiempos coloniales, vecino, era un título nobiliario que permitía al individuo opinar en las juntas de gobierno. Las leyes de Indias * establecían que los conquistadores y primeros vecinos* y también sus descendientes- gozarían de los mismos privilegios y preeminencias que los hidalgos, es decir la nobleza no titulada de Castilla.Siglo XVI. ( Wikipedia)
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Leyes de Indias es la legislación promulgada por los monarcas españoles ( incluye el rey Felipe II ( sigloxvI) para regular la vida social, política y económica entre los pobladores de la parte americana de la Monarquía Hispánica Los primeros vecinos o vecinos pobladores de Buenos Aires fueron aquellos que acompañaron a Juan de Garay en la segunda fundación de Buenos Aires.


El Colectivo La Pitanga es un Colectivo totalmente independiente, tanto a nivel político partidario, como filosófico y religioso. El cambio social que buscamos rompe con el esquema del modelo patriarcal dominante, con el profundo desequilibrio que existe todavía en cuanto a las relaciones de poder Varón-Mujer, en todos los ámbitos de la vida pública y privada. Cuestionamos el poder de los varones en otros términos, cuestionamos la dominación masculina.


Nos interpela lo humano, nos anima el compartir saberes y vivencias en la mayor horizontalidad posible, reconociendo en la otra y el otro su potencia. En esta apuesta incluimos a los varones, las niñas y los niños (nuestras Pitanguitas). También a los adultos mayores de la policlínica de nuestro barrio, integrados en el grupo Las Margaritas, que nos acompañan con su experiencia y sabiduría. 

20/05/2017

VIDEO 2017 : Contra viento y marea, Violencia salud y genero

Contra viento y marea es el nombre que elegimos para el video que realizó el Colectivo la Pitanga, con la colaboración profesional y cariñosa del equipo de producción Cecilia Saravia y Meriann Cöust.

Contra viento y marea porque como el flujo y reflujo del mar, en un incansable movimiento, en un proyectarse siempre adelante, las mujeres tenemos que luchar por nuestros derechos, para conquistarlos, a veces recuperarlos, sostenerlos y que sean respetados. Decimos “las mujeres”, porque en nuestra cultura patriarcal,son las que siguen padeciendo del brutal desequilibrio de poder que existe entre los géneros. Por eso marcharon más de 300.000 personas el 8 de marzo de 2017 que quedará en las historia. 




Buscamos con este humilde producto plasmar nuestros sentires acerca de una tema que nos toca de cerca : la violencia institucional. No estamos hablando de la Violencia institucional con una V o una I mayúsculas, porque esta misma es compleja y necesita miradas múltiples para comprenderla. Buscamos reflejar sencillamente, algunas de las formas de violencias institucional que vivimos en la cotidiana, en la salud , en el embarazo por ejemplo o en la crianza de los peques y en las relaciones íntimas, cuando hablamos de violencia doméstica. Con este último aspecto proponemos nuestra visión y experiencia en territorio como una estrategia para combatir una violencia tan naturalizada, cuando desde la instituciones nos revictimizan.




Esperemos haber logrado nuestro objetivo, es un aporte desde nuestro lugar de vecina y vecino que pretende abrir puertas para el intercambio, el pienso en común , valorando la vivencia y el saber de cada una y cada uno.
Agradecemos a la ONG Tierra del futuro que apoyo el video, en el marco de un proyecto que presentamos en 2016“ Salud, violencia y género” y a todxs las integrantes del Colectivo la Pitanga que manifestaron una vez más su compromiso.














23/04/2016

Comment un quartier peut il se mobiliser contre la violence conjugale et intrafamiliale ?

Le projet uruguayen de «La Pitanga, collectif de voisins et voisines pour une vie libre de violences» a suscité un grand intérêt au CVFE,( Collectif contre les violences et l'exclusion Liege-Belgique) lui-même implanté depuis 2005 dans un quartier populaire, riche d’une grande diversité ethnique, doté d’un réseau associatif dense et varié. A travers les actions citoyennes qu’il a mises en place, ce collectif de la banlieue de Montevideo lutte contre la violence domestique et pour l’égalité des droits, dans le respect des différences. Dans un contexte où la violence de genre est très présente et où le milieu associatif n’obtient pas des ressources suffisantes pour agir contre elle, la mobilisation des habitant-e-s d’un quartier populaire, comptant sur leurs propres ressources, s’avère capable de transformer les mentalités.


NUEVO......NOUVEAU.......Un parto casi natural !!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!


Nos sentíamos en deuda con nuestras vecinas luchadoras incansables de equidad y de los derechos humanos.Esta guía para Ilsis, Sandra, Lourdes, Gabriela, Cristina, Alicia, Valeria, Adrian y para todas esas personas quienes, como ellas,  aportan desde sus saberes y sus vivencias a la construcción de un barrio más solidario.
Esperemos que les aporte las herramientas para brindar una primera atención en violencia doméstica (VD) desde su lugar de vecinas y las ayude a hacer una derivación eficiente. Que las fortalezca para sentirse habilitada a escuchar, sugerir y acompañar.
La violencia de género es un tema que nos involucra a todas y todos, instituciones del Estado, profesionales, ciudadanas y ciudadanos.

Personas, mujeres y varones, quienes en el día a día cruzan vecinas en situación de VD, porque viven en la puerta de al lado, van a buscar como ellas sus hijos a la escuela, esperan en la misma sala de la policlínica, etc. juegan un papel fundamental en el proceso de salida de la violencia. De una palabra, de un acercamiento cuidadoso, de un acompañamiento respetuoso, depende muchas veces el paso siguiente.
El Colectivo la Pitanga concentra sus esfuerzos en reunir hombres y mujeres alrededor de un mismo lema “Yo digo NO a la violencia hacia la Mujer de género ¿Y vos? Compromiso de nuestro barrio”.

Montevideo, avril de 2016

Descargas: 


Nos interesa tus aportes constructivos, tus observaciones y dudas y el contexto donde desarrollas tu propio compromiso contra la violencia hacia las mujeres.Gracias,. 
mail a colectivolapitanga@hotmail.com


19/12/2013

“Yo digo “NO” a la violencia doméstica. ¿Y vos?" Compromiso de nuestro barrio


El  proyecto “Yo digo “NO” a la violencia doméstica. ¿ y vos? tiene sus raíces en el trabajo de sensibilización acerca de la problemática de VD que desde 2006 se realiza en el barrio de la Ruta 8, desde el km 16 villa Don Bosco al km 22 Villa García, en Montevideo.

En el año 2006, con el impulso de un grupo de jóvenes de la Radio Comunitaria FM 106.3 del asentamiento La Esperanza, km 19 y en coordinación con la asociación de hecho “La Pitanga, proyecto Soy Mujer, soy Persona” se propuso la primera movida, en el barrio, en el marco del 25 de noviembre.

A partir de la progresiva  toma de conciencia de la magnitud  de la violencia hacia la mujer en nuestros barrios, vecinos y vecinas se han comprometido con esta problemática realizando diversas  actividades colectivas tendiendo a desnaturalizar la violencia de género, como fue la  movida barrial del 25 de noviembre del 2010. Allí se logró reunir  distintos/as actores de la zona alrededor de un lema común: “Yo digo NO a la violencia hacia la Mujer ¿y vos? Compromiso de nuestro barrio.”, apoyando así, a nivel local, la campaña nacional del “NO”.

En el año 2009  estudiantes de la Facultad de Medicina, UDELAR apoyado por agentes comunitarios  de la zona, realizan una encuesta en las  policlínicas de Don Bosco y 24 de Junio. De la misma se desprende  que sobre 104 mujeres entre 15 y 64 años:
1 de cada 3 mujeres entrevistadas había sufrido violencia domestica alguna vez en su vida. Casi la totalidad de estas mujeres había sufrido violencia psicológica, es decir insultos, humillaciones, intimidación, aislamiento y control por parte de su pareja, y, una de cada 5 había  sufrido violencia física.
Entre las mujeres que han sufrido violencia domestica, se encontró: mayor frecuencia de intento de suicidio (7 veces mas frecuentes) y mayor consumo de tranquilizantes (3 veces mas frecuentes). Una de seis de ellas afirman haber sufrido abuso sexual en la infancia.

NUESTRO COMPROMISO  SE APOYA EN 4 IDEAS FUERZA :


1. ” No estas sola, podes contar con tu barrio”
Pensamos que la violencia hacia la mujer es en parte una de las consecuencias del  lento deterioro del tejido social. Consideramos que el aporte de cada uno-a como vecino/a, técnico (medico/a, asistente social, educador/a, maestro/a, policía  etc.) tiene un papel que cumplir en la reconstrucción de ese mismo tejido social PARA PODER DAR SOPORTE  y  ACOMPAÑAR los esfuerzos de una mujer para salir de la situación de abuso y maltratos. El trabajo grupal (Espacio Mujer de autoayuda) y el trabajo comunitario, PARTICIPATIVO son entonces un fundamento importante del proyecto.


2. Entender, sentir y expresar : la dimensión corporal de la intervención

Consideramos que la capacitación en VD de los distintos actores es importante, por tanto queremos aportar a la misma una dimensión que no se incluye habitualmente: la dimensiona corporal. Porque y para que utilizar el trabajo corporal  hacia el camino de la No Violencia?.Porque la reflexión en el y sobre el Cuerpo, ofrecen mas posibilidades al sujeto de encontrarse, pues el Cuerpo es el lugar de las manifestaciones, como la emoción, el pensamiento, el alma y todo lo que integra una persona. Nuestro trabajo apuesta a una integración, CUERPO, MENTE ,ENTORNO, rescatando la Percepción, Sensación Emoción, ayudando a las personas a pensarse en las diferentes acciones y actitudes de su vidas cotidianas... Pensamos que esa dimensión de la intervención tiene que ver también con el cuidado de uno/a misma/o en tanto operador/a.  

3. Promoviendo la construcción de relación de igualdad en las parejas jóvenes

Consideramos que es fundamental trabajar con los jóvenes, ya que es en esta etapa de la vida en donde comienzan a conformarse las relaciones de pareja y donde muchas veces comienzan a darse tempranamente las manifestaciones de la violencia de género. En esta etapa problematizar y desnaturalizar dichas manifestaciones, tiene un valor preventivo. Asimismo nos planteamos
llegar a los jóvenes de ambo sexo y en particular a las adolescentes embarazadas en situación de VD.

4.”En tu barrio hay recursos para ayudarte” (volante 25 nov.)

A pesar del difícil juego de equilibrio que implica  intervenir, asistir y respetar los tiempos y los procesos personales, nos parece importante favorecer el encuentro con la mujer en situación de VD,  “ buscarla” , por esos motivos se privilegiaron como espacios de consultas AQUELLOS LUGARES A LOS QUE CONCURREN, en particular las policlínicas barriales a las cuales ASISTEN si no por ellas, por SUS hijos.

Gran parte de las mujeres con mayor  vulnerabilidad social sufren de  la ausencia de vínculos sociales con fuerte  aislamiento emocional y  características psicofísicas relacionadas a vivencias de marginalidad como son la  malnutrición, depresión, dependencias de psicofármacos, alcohol, y estado general de abandono.

Estas mujeres  NO salen de su barrio y menos de su zona  para pedir ayuda  cuando  reconocen que su situación lo amerita. Buscan soluciones puntuales e inmediatas en su entorno más cercano, donde pueden desplazarse, a pie o en bicicleta la mayor parte de las veces. Excepcionalmente, cuando tiene los recursos económicos, hacen uso del transporte público, con boleto local. El servicio publico mas cercano de apoyo y asistencia directa especializado en VD esta a unos 10km del barrio.

Por lo tanto, consideramos que un servicio de proximidad en violencia domestica es fundamental y que el mismo tiene que tener en cuenta las características socio culturales y de pertenencia de nuestras vecinas.
El proyecto “ Yo digo “NO” a la violencia doméstica” se concentra en la zona de la ruta 8 , entre el km 16 y el km 22.Es una zona de varios asentamientos, nos concentraremos particularmente en la comunidad de ruta 8 Km 16 y los asentamientos 24 de junio en Camino Repetto y asentamiento  Monarca. y Rinconada.
Del censo Monarca y Rinconada se desprende que tiene una población de aproximadamente 2500 habitantes entre los dos, caracterizados por viviendas en su mayoría de bloques con techo de chapa , sin saneamiento, en zona inundable, el asentamiento se encuentra en vías de regularización. La población es mayoritariamente joven con un importante predominio de niños y adolescentes. (aproximadamente 200 en edad liceal).
La comunidad de ruta 8 Km. 16, (en donde se encuentra localizado el asentamiento 24 de Junio) presenta una población aproximada de 10.000 personas, con altos índices de pobreza, desocupación y subocupación sobre todo de las mujeres, y altos índices de deserción del sistema educativo. Dentro de este contexto, el asentamiento 24 de Junio en el que habitan aprox. 400 familias concentra situaciones de pobreza y vulnerabilidad social en una población mayoritariamente joven (solo el 5% de la población del asentamiento es mayor de 55 años).
Cabe destacar que en este contexto de múltiples vulnerabilidades, la problemática de violencia doméstica ha sido jerarquizada reiteradamente por instituciones y organizaciones de la zona, siendo un desafío la construcción colectiva de respuestas a ella. 

Si bien la prioridad del proyecto se concentra en quienes  mayoritariamente padecen la VD-  mujeres, niños, jóvenes- POR SER UN TEMA QUE NOS INVOLUCRA A TODOS/AS, SI QUEREMOS GENERAR CAMBIOS CULTURALES Y NUEVAS FORMAS DE REALCIONARNOS, debe de ser una construcción colectiva. Nuestra permanente preocupación entonces es comprometer también a los varones.


                                   

¿Que es violencia doméstica?

Cuando hablamos de Violencia Doméstica (VD), hablamos de  abuso de poder  en el ámbito de una pareja (o ex pareja) en la cual uno de los componentes de la pareja (en general, el hombre) esta dispuesto  a “cualquier cosa”, utilizando “cualquier pretexto” para establecer, afianzar, fortalecer su poder sobre su (ex) pareja. Decimos entonces que hay un desequilibrio, o asimetría, en la pareja al nivel del poder. La determinación de la persona violenta para imponerse y hacerse dueño de la vida de la otra persona, con el control, el aislamiento, los celos, puede llegar a golpes, insultos, humillaciones, violaciones y hasta la muerte.


Si bien toda la familia sufre de esta situación, solamente la persona que actúa de forma violenta es responsable de los actos de violencia. Nada justifica la violencia.


No estamos hablando entonces de un “desencuentro” en  la pareja, de un “problema de comunicación”, de una pelea porque los dos quieren tener la razón sobre un tema definido, en un contexto puntual. Eso lo podríamos llamar conflicto conyugal, problema familiar, quizás violencia cruzada, y por supuesto en semejante situación es importante que la pareja aprenda a resolver sus conflictos a través de la negociación y no del hacer daño al otro.


Cuando hablamos de violencia doméstica hablamos de delito y de atentado a los DERECHOS HUMANOS.


El impacto de la  VD es grave y preocupante porque en la medida que la persona violenta se arregle para naturalizar la situación , utilizando varias estrategias y manipulaciones para que su pareja no pueda salir del “ circulo”.. A medida que se repite y repite la situación de violencia en el tiempo, la vida de la victima está realmente en situación de muy alto riesgo.


En mayo de 2010, son 20 mujeres o niñas muertas por violencia domestica en Uruguay.


Si bien podemos considerar que existen situaciones que vulnerabilizan la familia (como la situación económica, falta de trabajo, problemas de vivienda, el estrés, el consumo de drogas o de alcohol), no son estas situaciones las causas de la violencia. La violencia doméstica echa sus raíces en una cultura machista que hoy en día, todavía, justifica que el hombre use de su fuerza para ocupar , en la pareja, el lugar del poder, de decisión, de “ jefe” de familia, cuando todo (educación, mandatos sociales de género, proceso de socialización), condiciona a las mujeres a ocupar un lugar de sumisión, valorando en ella la abnegación, la paciencia, el dedicarse al otro, el cuidado de la familia a costo de olvidarse que es tambien PERSONA .


No nacemos violentos, lo aprendemos y como se aprende se puede desaprender. En el mismo sentido las mujeres pueden  aprender a ser asertivas, a hacer valer sus derechos, sus espacios, sus proyectos personales. Hombres y mujeres podemos aprender a vivir relaciones amorosas de igual a igual, con respeto y confianza mutua, siendo esta la mejor forma de “prevenir” la emergencia de la violencia en el noviazgo y la pareja en general. Hay un largo camino para este trabajo de cambio cultural  y pasa por la cotidiana más pequeña y  una educación no discriminatoria tanto de los niños,  como de las niñas.